16 de marzo de 2009
En un mar de pétalos de arcoiris,
flotaba hacia un eterno amanecer,
miles de voces gritaban al vacío,
"no sueñes más, él no volverá",
pero su corazón sentía que no era verdad,
que pronto del fuego él podría escapar...
Setenta y cuatro años esperó,
y el setenta y cinco, en un blanco lago su alma ahogó,
tan intenso fue su tormento que, un segundo antes,
de pena su corazon paró de latir,
pues cada día que pasaba,
un gramo de esperanza menos en su mente se acumulaba...
Desde tiempos remotos,
han nacido un millón de soles,
han muerto un millón de lunas,
y todavía la gente muere... por amor.




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