6 de octubre de 2010
Cuando terminaron conmigo, lo primero que me dije es que "esto no me está pasando", intenté parecer que no me importaba, pedí mi último beso (obvio, ¿Quién no?), di media vuelta, y me fui, sin dar la cabeza vuelta y mirar atrás. Llegué a la sala donde me tocaba clases, me senté al final, he intenté pescar la clase, y obvio, no pude, pasaba de estar en blanco a estar llena de preguntas.
Durante el día me di cuenta que no estaba tan mal como pensaba, que en parte no era todo culpa mía, vi como mis amigas tenían los mismos problemas que yo tenía con mi ex novio, y ellas si seguian con los suyos, ¿mi conclusión?, él no era el hombre con el cual podría entenderme (aunque claro, al minuto siguiente seguía jurando de guata que era mi hombre igual y que aparecería detrás mío diciendo que se había equivocado al botarme). Ese momento fue algo así como dice una parte de esa canción "mil pedazos" de Cristina y los subterráneos: "Se quedaron todos rotos por el suelo, uno fue a clavarse en su chaqueta de cuero, los cogí de prisa y me los guardé, por si hacían falta para otra vez. En medio de mi pecho quedó un agujero por que no se viera puse mi sombrero".
Rememorando uno se da cuenta de muchos errores que se pudieron haber evitado muy fácilmente, la clave es LA ACEPTACIÓN, por ejemplo, algo que aprendí fue que puedo amar a alguien y amar las cualidades de esa persona que para mi son importantes, porque son las que busco, pero eso no significa que deba obviar el hecho que hay cualidades que no me gustan y deba intentar cambiarlas, sino que, debo aceptarlas e incluirlas en mi vida, que formen parte de mi tambien, asi son parte de los dos también.
Es extraño pasar del enojo a la pena, de la pena a la tranquilidad, de la tranquilidad a la desesperacion, de la desesperacion a la resignacion, de la resignacion a la fuerza, y de la fuerza volver al enojo. Es desconcertarte el no saber que pasó. que fue lo que desató todo, que pasó con esas promesas que me dejaban tranquila, esas promesas que ahora me demuestran que fueron mentira.
Cuando pones las manos al fuego por alguien, prácticamente le das todo tu yo interno, entregas todo tu ser, pero TODO, y es muy díficil ver como te fallan, como te hacen creer que estaras a salvo y sera eterno, y luego ver de un segundo a otro, que todo se rompió, y que esos pedazos que quedaron se los lleva de a poco el viento. Es como dice la canción "mil pedazos de mi corazón, volaron por toda la habitación". Sin embargo, no lo dejé ir así como así, sino que, "dejé sólo un trocito dentro de su bota para que le duela si se va con otra".
Son tantas cosas que recordar, tantas cosas bellas, pero esas mentiras y falsedades (aunque no fueran con intención) son las que inundan tu cabeza una y otra vez; es díficil ver, que esas frases fueron las que te hacían querer ser mejor, te hacían despertar en la mañana y decir: "si, hoy dia será el día"; asi como es dificil recordar que tus días comenzaban con la cara de esa persona en tu mente, saber que por fin se verían hoy, o simplemente, te hace feliz saber que queda poco para verlo.
Cuando sabes que algo va mal, haces todo los esfuerzos para que no pase, para que se aleje, y eres perfecta, te portas bien, dices todo bien, como que son esos segundos en los que se te prende la ampolleta, y en un segundo solamente, uno solo, ves con claridad todo lo que has hecho mal y hay que cambiar; y da tanta pena saber que aunque tuviste ese segundo, ya es demasiado tarde para remediar la situación, y cuando no te lo imaginas, todo acabó, así sin mas, sin anestecia, sin nada, escuchas la frase: "ya no quiero seguir más con esto, no creo que aguante más". Ahí es cuando se te cae el mundo encima, e intentas por todos los medios hacer entender que todo irá bien desde ahora, pero al rato te das cuenta que, no tiene caso insistir, la decisión esta tomada y no te queda más salida que aceptar y sonreir y decir: "esta bien".
Imaginense, esto me pasó hace un día, y miren todo lo que he aprendido y me he dado cuenta, es como haber muerto y haber vuelto a la vida con toda la base para no volver a equivocarte, y como dije, en un segundo pasaron todos mis errores frente a mis ojos. A pesar que es demasiado poco tiempo, creo que soy fuerte por ver tan rapido todo lo malo que hice yo, todo lo que debo trabajar para mejorar, y también creo que soy valiente, porque a pesar de todo, pasé una buena noche, me levanté altiro sin pensarlo dos veces, me puse mi buzo y gasté 25 calorias.




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